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Dropshipping en España: qué necesitas saber legalmente

Descubre si es el dropshipping España legal y qué trámites obligatorios exige Hacienda y la Seguridad Social para vender online sin riesgos ni multas.

JC Por JC Páginas Web
· · 15 min de lectura
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Introducción: La realidad del dropshipping legal en España

El dropshipping se ha vendido durante años como el negocio perfecto: sin stock, sin almacén y con una inversión mínima. Sin embargo, la facilidad logística no exime de las responsabilidades jurídicas. En el entorno regulatorio español, operar un dropshipping España legal requiere cumplir con una serie de normativas que van desde la fiscalidad hasta la protección del consumidor. Muchos emprendedores en Sevilla y el resto de Andalucía se lanzan a esta aventura sin saber que, legalmente, no son meros intermediarios, sino vendedores finales ante la ley. Ignorar esto puede acarrear multas que superan los 3.000 euros solo en materia de IVA o sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Este artículo desgrana los pilares para que tu tienda online sea un negocio serio y duradero.

Dropshipping y dropservicing no son lo mismo (y no tributan igual)

Se confunden porque comparten la idea de vender algo que ejecuta otro, pero para Hacienda son cosas distintas. En el dropshipping vendes un producto físico que envía un tercero: hay mercancía, hay aduana si viene de fuera de la UE y hay reglas de ventas a distancia. En el dropservicing vendes un servicio que presta un tercero —diseño, redacción, edición de vídeo, soporte— y no se mueve ningún paquete: no hay aduana, no hay IOSS y no hay recargo de equivalencia, porque el recargo es un régimen de comercio de bienes, no de servicios.

Las dos diferencias que más caro salen si se ignoran: en dropservicing, si tu proveedor está fuera de España, lo habitual es que la operación vaya por inversión del sujeto pasivo y tengas que declararla aunque la factura te llegue sin IVA; y si tu cliente es un particular de otro país de la UE, las reglas de localización de servicios no son las de las mercancías. Que el modelo de negocio se parezca no significa que el papeleo se parezca.

1. El alta en Hacienda y la Seguridad Social

Vender de forma recurrente en internet se considera una actividad económica. No importa si facturas 100 o 2.000 euros al mes; desde el primer euro de beneficio, Hacienda espera su parte. Para operar un dropshipping España legal, el primer paso es el alta censal y en el RETA.

El Impuesto de Actividades Económicas (IAE)

Debes darte de alta en el censo de empresarios a través del modelo 036 o 037. El epígrafe habitual para el dropshipping es el 665 (Comercio al por menor por correo o por catálogo de productos diversos). Este epígrafe te permite vender productos a través de una web sin necesidad de un establecimiento físico.

El alta como autónomo o sociedad

Para la mayoría de pymes en Sevilla que empiezan, la figura del autónomo es la más ágil. Actualmente, puedes acogerte a la cuota reducida (la antigua tarifa plana): 80 euros de base durante los doce primeros meses, que con el mecanismo de equidad intergeneracional del 0,9 % se quedan en unos 88,7 euros reales al mes en 2026, y que puedes prorrogar otros doce meses si tus rendimientos netos no superan el salario mínimo. Si tu volumen de beneficios previstos supera los 40.000 o 50.000 euros anuales, deberías valorar la creación de una Sociedad Limitada (SL) para proteger tu patrimonio personal y optimizar el pago del Impuesto de Sociedades.

  • Autónomo: Responsabilidad ilimitada. Tributas por IRPF (escalonado).
  • Sociedad Limitada: Responsabilidad limitada al capital aportado. Tributa por el Impuesto sobre Sociedades: en 2026, escala del 19 % hasta 50.000 € de base y 21 % el resto si facturaste menos de un millón, 23 % entre uno y diez millones y 25 % de tipo general.

2. La gestión del IVA y el sistema OSS (One Stop Shop)

El IVA es el punto más complejo del dropshipping. Desde el 1 de julio de 2021, las reglas del juego cambiaron en toda la Unión Europea. Ya no existe la exención de IVA para importaciones de bajo valor (menos de 22 euros). Todo producto que entra en España paga IVA.

Ventas nacionales y el Recargo de Equivalencia

Si eres autónomo (persona física) y vendes a clientes finales en España, entras automáticamente en el Recargo de Equivalencia. Esto significa que pagas un IVA algo más alto a tu proveedor (o en aduanas), pero te ahorras presentar las declaraciones trimestrales de IVA (modelo 303). Es un régimen obligatorio y simplificado para el comercio minorista.

Ventas en la Unión Europea: El OSS

Si tu tienda en Sevilla vende a un cliente en Francia o Alemania, debes aplicar el IVA del país de destino. Para no tener que darte de alta en la hacienda de cada país, existe el sistema Ventanilla Única (OSS). Te das de alta en España y liquidas todo el IVA europeo desde aquí. El umbral para empezar a usar este sistema son 10.000 euros de facturación anual en ventas intracomunitarias.

Importaciones y el IOSS

Si tu proveedor está en China (AliExpress, CJ Dropshipping), el paquete debe pasar por aduanas. Para que el cliente no reciba una sorpresa de gastos adicionales, lo ideal es usar el IOSS (Import One Stop Shop). Esto permite que tú recaudes el IVA en el momento de la venta y el paquete entre en la UE por la vía verde, sin paradas innecesarias.

Fiscalidad del dropshipping: qué se presenta, quién lo presenta y cuándo

Casi toda la confusión con la fiscalidad del dropshipping viene de tratar una venta como si fuera una sola operación. No lo es: son tres, y cada una tributa por su cuenta. Tu compra al proveedor, la entrada de la mercancía en la Unión Europea y tu venta al cliente final. Quién paga el IVA y dónde se ingresa cambia en cada tramo, y de ahí salen los modelos que acabas presentando.

Los tres tramos de cada venta

  • Tramo 1, del proveedor a ti. Si el proveedor está fuera de la Unión Europea, tu compra no lleva IVA español: el impuesto aparece después, en la aduana. Si está en otro país de la UE y le has facilitado tu NIF-IVA, es una adquisición intracomunitaria y el IVA lo autoliquidas tú.
  • Tramo 2, la aduana. Todo envío que entra en la Unión paga IVA desde el 1 de julio de 2021; la vieja exención de los 22 euros ya no existe. Por debajo de 150 euros de valor intrínseco puedes recaudarlo tú en el momento de la venta acogiéndote al IOSS. Por encima de 150 euros el IOSS no sirve: hay declaración de importación, IVA en aduana y, según la partida arancelaria, arancel.
  • Tramo 3, de ti al cliente. Aquí eres el vendedor a todos los efectos, no un intermediario. Cliente en España, IVA español. Cliente particular en otro país de la UE, IVA del país de destino en cuanto pases de 10.000 euros anuales sumando ventas a distancia y servicios digitales.

Los modelos que vas a presentar

ModeloPara qué sirveQuién lo presentaCada cuánto
036 o 037Alta censal y epígrafe del IAETodos, sin excepciónAntes de la primera venta
303Autoliquidación de IVAQuien esté en régimen generalTrimestral
309IVA de adquisiciones intracomunitarias, importaciones e inversión del sujeto pasivoQuien esté en recargo de equivalenciaCuando se produce una de esas operaciones
349Declaración recapitulativa de operaciones intracomunitariasQuien compra o vende dentro de la UE con NIF-IVAMensual o trimestral según volumen
369Ventanilla única: IVA europeo (OSS) e importaciones de hasta 150 € (IOSS)Quien esté dado de alta en OSS o en IOSSOSS trimestral · IOSS mensual
130Pago fraccionado del IRPFAutónomo en estimación directaTrimestral
100 o 200Renta o Impuesto sobre SociedadesSegún la forma jurídicaAnual

El plazo más estricto de la lista es el del modelo 369 en el régimen de importación. La Agencia Tributaria lo fija «antes de que finalice el mes siguiente al mes de referencia»: las ventas de septiembre se declaran antes del 31 de octubre. En el régimen de la Unión, el que se usa para el IVA de los clientes europeos, la autoliquidación es trimestral.

Recargo de equivalencia: cuándo te toca y qué no te ahorra

El recargo de equivalencia no se elige, se impone. Afecta a los comerciantes minoristas que sean personas físicas o entidades en atribución de rentas, que vendan bienes muebles sin transformarlos y cuyas ventas a consumidor final supongan al menos el 80 % del total. Si montas el negocio como sociedad limitada, no entras. Y hay quince familias de productos excluidas —vehículos, joyería, peletería de lujo, objetos de arte, bienes usados, maquinaria industrial, materiales de construcción, minerales, metales o productos petrolíferos, entre otras—, así que conviene revisar la lista antes de cerrar el nicho.

Estar en recargo de equivalencia significa que tu proveedor te repercute el IVA y, además, un recargo. La Agencia Tributaria lo fija en el 5,2 % para el tipo general del 21 %, el 1,4 % para el 10 %, el 0,5 % para el 4 % y el 1,75 % para el tabaco. A cambio no presentas el modelo 303 por esa actividad.

Y aquí está la letra pequeña que casi nadie cuenta y que en dropshipping se aplica prácticamente siempre: si compras a un proveedor de otro país de la UE o importas a tu nombre, el sujeto pasivo sigues siendo tú, así que tienes que liquidar el impuesto y el recargo presentando el modelo 309, y en las importaciones además presentar la declaración aduanera. El «me libro del IVA» del recargo de equivalencia vale para lo que compras a proveedores españoles. Para lo que traes de fuera, no.

IRPF o Sociedades: cuánto se queda Hacienda de cada euro

Como autónomo tributas por IRPF en estimación directa, con la escala progresiva, y vas adelantando el impuesto cada trimestre con el modelo 130. Como sociedad limitada tributas por el Impuesto sobre Sociedades, y 2026 trae tipos nuevos: las microempresas que facturaron menos de un millón de euros el ejercicio anterior aplican una escala del 19 % sobre los primeros 50.000 euros de base imponible y del 21 % sobre el resto; entre uno y diez millones el tipo es del 23 %; el tipo general se queda en el 25 %. Las sociedades de nueva creación mantienen el 15 % en el primer ejercicio con base positiva y en el siguiente.

El cálculo honesto para decidir no es comparar porcentajes, es comparar el ahorro fiscal con lo que cuesta sostener la sociedad: contabilidad formal, cuentas anuales y depósito en el registro son gastos fijos que el autónomo no tiene. Si el ahorro no los cubre, la sociedad es una forma cara de pagar menos impuestos.

Facturación: el reloj de Verifactu ya está corriendo

Emitir facturas correctas ha dejado de ser un asunto de formato. El reglamento de sistemas informáticos de facturación obliga a que el programa con el que factures cumpla Verifactu, y la Agencia Tributaria ya fijó las fechas tras la última ampliación de plazo: 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, autónomos incluidos. Si ahora mismo estás eligiendo el software de tu tienda o el programa de facturación, elígelo ya adaptado. Cambiar de sistema de facturación con el catálogo en marcha y el histórico dentro cuesta bastante más que empezar con el correcto.

3. LSSI-CE y Protección de Datos (RGPD)

Tu web no es solo un escaparate; es un punto de recogida de datos personales. En España, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI-CE) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) son de obligado cumplimiento.

Documentos legales imprescindibles

Toda tienda online debe incluir en su pie de página enlaces visibles a:

  • Aviso Legal: Identidad del titular (Nombre/CIF), dirección y contacto.
  • Política de Privacidad: Cómo tratas los datos de los clientes, dónde se alojan y cómo pueden ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y oposición.
  • Política de Cookies: Un banner que permita aceptar o rechazar cookies antes de que se instalen.
  • Términos y Condiciones de Venta: El contrato que firmas con el cliente (precios, plazos, garantías).

Seguridad de los datos

Debes contar con un certificado SSL (el candado verde en la URL). Además, si trabajas con plataformas como Shopify o WooCommerce, asegúrate de que los servidores cumplen con los estándares de seguridad europeos. Si usas herramientas de email marketing, comprueba que tienen acuerdos de transferencia internacional de datos si están fuera de la UE.

Herramienta gratuita: Vender con proveedor externo obliga a explicar en tu política quién trata los datos y dónde. Si aún no la tienes redactada, el generador de política de privacidad cubre el caso base conforme al RGPD y a la LOPDGDD española.

4. Derechos del consumidor: El talón de Aquiles del dropshipping

Muchos dropshippers creen que, si el producto llega roto o el cliente no lo quiere, es problema del proveedor chino. Error legal grave. Ante el cliente, el responsable único eres tú. La Ley de Ordenación del Comercio Minorista (LOCM) es muy clara al respecto.

Derecho de desistimiento

El cliente tiene 14 días naturales para devolver el producto sin dar ninguna explicación. Tú, como vendedor, debes devolverle el importe total (incluyendo gastos de envío iniciales). No puedes obligar al cliente a enviar el producto a China; el cliente debe poder enviarlo a una dirección en España (la tuya o tu almacén de devoluciones).

Garantía legal de 3 años

Desde 2022, la garantía legal en España es de 3 años para productos nuevos. Si el artículo falla en ese periodo, debes repararlo, sustituirlo o devolver el dinero. Gestionar esto con un proveedor extranjero es difícil, por lo que debes incluir estos posibles costes en tu margen de beneficio.

5. Aduanas, aranceles e Incoterms

Cuando el producto viaja desde fuera de la UE, se produce una importación. Para que tu dropshipping España legal no se convierta en una pesadilla logística, debes entender los Incoterms (términos de comercio internacional).

DDP vs. DAP

La mayoría de los dropshippers novatos compran en condiciones DAP (Delivered At Place). Esto significa que el vendedor solo entrega el paquete. Si hay aranceles o gastos de gestión aduanera, los paga el cliente en la puerta de su casa. Esto genera una experiencia de usuario nefasta y posibles reclamaciones. Lo ideal es negociar condiciones DDP (Delivered Duty Paid), donde tú o el proveedor ya habéis pagado todos los impuestos de entrada.

El EORI

Si vas a realizar importaciones de forma habitual a tu nombre, necesitarás el número EORI. Es un número de registro e identificación de operadores económicos en la UE. Se solicita de forma gratuita en la web de la Agencia Tributaria y es indispensable para que tus paquetes no queden retenidos indefinidamente en Barajas o en el puerto de Algeciras.

6. Contratos con proveedores y propiedad intelectual

No basta con aceptar los términos de uso de una plataforma. Para proteger tu negocio, necesitas acuerdos claros con tus proveedores. Estos deben incluir plazos de envío (SLAs), calidad de los materiales y política de roturas.

Cuidado con las marcas y patentes

Vender réplicas o productos que infrinjan la propiedad intelectual es un delito en España. Si vendes un producto que imita un diseño registrado sin permiso, te enfrentas a demandas civiles y penales. Asegúrate de que los productos que eliges no tienen logos protegidos o diseños industriales registrados en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Facturación correcta

Debes emitir facturas legales a tus clientes. Estas facturas deben contener tu CIF, el desglose de IVA correspondiente y la numeración correlativa. Al mismo tiempo, debes exigir facturas a tus proveedores para poder deducir tus gastos. Si tu proveedor está en China y no te da facturas válidas, no podrás desgravar ese gasto en tu contabilidad, lo que disparará tus impuestos de forma artificial.

Conclusión

Operar un negocio de dropshipping en España requiere la misma seriedad que una tienda física en el centro de Sevilla. La clave del éxito no está solo en encontrar un producto ganador, sino en construir una estructura legal sólida que soporte el crecimiento. Aquí tienes los 3 puntos clave para empezar hoy mismo:

  • Regulariza tu situación: Date de alta en el IAE (665.1) y en el RETA. No esperes a tener beneficios para cumplir con la Seguridad Social.
  • Automatiza el IVA: Si vendes fuera de España, regístrate en el sistema OSS. Si importas de fuera de la UE, asegúrate de usar el IOSS para evitar problemas en aduanas.
  • Protege al cliente y a ti mismo: Redacta unos términos y condiciones claros, respeta los 14 días de desistimiento y cuenta siempre con un colchón económico para gestionar devoluciones y garantías.

Preguntas frecuentes sobre el dropshipping en España

¿El dropshipping es legal en España?

Sí. Es una forma de venta a distancia perfectamente legal: no hay ninguna norma que la prohíba ni que la regule de forma específica. Lo que sí hay es la obligación de cumplir todo lo que se le exige a cualquier comercio minorista: alta censal y en el RETA, IVA, información precontractual, catorce días de desistimiento y tres años de garantía legal. El matiz que hunde a mucha gente es que, ante el cliente, el vendedor eres tú y no el proveedor. Lo ilegal no es el modelo: lo ilegal es operarlo sin darse de alta, sin emitir facturas o sin atender devoluciones.

¿Hay que darse de alta como autónomo para hacer dropshipping?

Si la actividad es habitual, sí: alta censal con el modelo 036 o 037 y alta en el RETA. No existe un mínimo de facturación por debajo del cual la ley te exima; el criterio es la habitualidad, no el importe. La cuota reducida para nuevos autónomos sigue vigente en 2026: 80 euros de base durante los doce primeros meses, que con el mecanismo de equidad intergeneracional del 0,9 % se quedan en unos 88,7 euros reales, prorrogables otros doce meses si tus rendimientos netos no superan el salario mínimo.

¿Cuánto IVA se paga en dropshipping?

Depende del tramo. En la venta a un cliente español, el tipo que corresponda al producto, normalmente el 21 %. En la venta a un particular de otro país de la UE, el IVA del país de destino una vez superas los 10.000 euros anuales, y se ingresa desde España con el modelo 369. En la entrada de la mercancía, el IVA de importación: lo recaudas tú en la venta si el envío no pasa de 150 euros y estás en el IOSS, o se liquida en aduana si lo supera.

¿Quién responde si el producto llega roto o no llega?

Tú. Es la consecuencia jurídica que más caro sale ignorar en este modelo de negocio: ante el consumidor el vendedor es quien le ha cobrado, no quien ha empaquetado. Eso implica gestionar tú la devolución, admitir el desistimiento en catorce días naturales, devolver el importe con los gastos de envío iniciales y ofrecer una dirección de devolución en España. Que el proveedor esté en Shenzhen es un problema tuyo, no del cliente, y conviene tenerlo metido en el margen desde el primer día.

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